domingo, 29 de junio de 2014

San Pedro y San Pablo

Hoy 29 de junio se celebra San Pedro y San Pablo apóstoles, testigos de Jesús, figuras fundamentales para la fe cristiana y que dieron un gran testimonio. . Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.

domingo, 8 de junio de 2014

Pentecostés "La Fuerza del Espíritu"




Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Juan (20,19-23)
Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad de Pentecostés

¿Qué significa Pentecostés? 

En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.

Pentecostés es una fiesta de la Iglesia universal, mediante la cual se conmemora la Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, cincuenta días después de la Resurrección de Jesucristo, de ahí el nombre de “Pentecostés” (= cincuenta). 

La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua.

En Pentecostés comenzó la era de la Iglesia. Porque, a partir de aquel momento, Jesús continúa ejerciendo su misión a través de sus discípulos, a quienes les comunica el mismo Espíritu que él posee.


Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la "Tercera Persona de la Santísima Trinidad". Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distinas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.

El Espíritu da a los discípulos una inteligencia cada vez más profunda del misterio de Jesús, de su vida, de sus obras y palabras.

El Espíritu santo en la vida del cristiano

A partir del Bautismo, el Espíritu Santo habita en el nosotros. El bautismo se realiza en una fuente de agua, signo del manantial de agua viva que se nos comunica, el Espíritu. Y, de este modo, nos convertimos en «ungidos» (cristianos), es decir, en personas transformadas por el Espíritu y portadoras del Espíritu, 

El don del Espíritu Santo es el que nos permite conocer a Dios.

La gracia del Bautismo se completa por la Confirmación, cuando el obispo impone sobre nosotros las manos y nos vuelve a ungir. Entonces se cumple en cada uno de nosotros la promesa de Jesús al despedirse de este mundo: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines de la tierra»

Muchas veces hemos recibido la acción del Espíritu Santo cuando sin saber cómo superamos una situación complicada, nos reconciliamos, perdonamos, amamos, hacemos algo por los demás.
Gracias al Espíritu Santo y guiado por Él, el cristiano tiene la fuerza necesaria para combatir contra todo lo que le aleja del bien.

Dones 

Para que el cristiano pueda luchar, el Espíritu Santo le regala sus siete dones, Estos dones son:
Don de Ciencia: es el don del Espíritu Santo que nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para sostener la fe del bautismo.
Don de consejo: saber decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.
Don de Fortaleza: es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.
Don de Inteligencia: es el del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a Dios.
Don de Piedad: el corazón del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que el Espíritu Santo derrama en las almas.
Don de Sabiduría: es concedido por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
Don de Temor: es el don que nos salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la misericordia de Dios

Feliz día de Pentecostés