martes, 13 de febrero de 2018

Miércoles de ceniza ¿Qué significa? ¿A qué puede ayudarme?


Hoy es Miércoles de Ceniza. Este día comienza la Cuaresma. La Cuaresma es un camino de reflexión, oración y conversión que nos prepara para la Pascua.

En los ritos del miércoles de ceniza escuchamos dos grandes mensajes:
“Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás” y “Conviértete y cree en el evangelio” 

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el miércoles de ceniza es un buen día para recordar que somos limitados, y necesitados de conversión continua, pero aunque somos polvo y estamos destinados a convertirnos en polvo, no todo termina. El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, es para la vida eterna. Jesús ha abierto el acceso a ella a todo ser humano.

¿Qué significa convertirse? Convertirse es cambiar la manera de pensar y de actuar. Todos los días nos absorben las dificultades y los intereses materiales. La Cuaresma es una ocasión favorable para recuperar la relación con Dios y con los demás. Para ello la Iglesia nos propone el ayuno, la oración y la limosna. 

El miércoles de ceniza es un día de ayuno y abstinencia al igual que los viernes de Cuaresma son días de abstinencia o ayuno, pero ayunar por ayunar no tiene sentido y no hace a la gente mejor…sobre todo en un mundo en donde muchos ayunan, no porque es Cuaresma, sino porque no tiene qué comer. Abstenerse de comer carne es un signo que nos ayuda a recordar que estamos en Cuaresma, 

Pero también podemos hacer ayuno y abstinencia, sobre todo, de nuestros egoísmos, orgullos, odios, perezas, murmuraciones, envidias, rencores…,

Así, el Papa Francisco nos recordaba en marzo, citando al profeta Isaias que el verdadero ayuno es socorrer al prójimo “¿Acaso no es más bien éste el ayuno que quiero: romper las cadenas inicuas, desatar los lazos del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda opresión? ¿‘Acaso no consiste en compartir el pan con el hambriento, hacer entrar en casa a los pobres, a los sin techo, vestir a uno que ves desnudo sin descuidar a tus parientes?’. Pensemos en estas palabras, pensemos en nuestro corazón, en cómo ayunamos, rezamos y damos las limosnas.